lunes, 30 de mayo de 2011

Peinados para ir a una boda sin invitación explícita



 Estamos de acuerdo en que la preparación de una boda es un jaleo. Sin embargo no pensamos casi nunca en los daños colaterales que se producen. ¿Realmente hemos acabado invitando a todos los que deberían ir?. 
Es típica la lista de invitados pero, ¿no es mucho más interesante la lista de no invitados?.




Las listas de no invitados existen. Estas listan se hacen con un objetivo muy concreto: dejar claro quién por sus circunstancias podría pensar que va a ir a una celebración, pero que el o la protagonista no quiere que vaya.


Por ejemplo alguien que se ha unido a tu grupo de amigos a última hora, un nuevo compañero del trabajo que no sabes si durará mucho en la empresa, la última novia de un amigo, etc, etc.
Las listas de no invitados son como el RAI. Si estás inscrita, ya puedes hacer lo que quieras que nunca vas a salir de ella. Y encima no puedes ir a reclamar a nadie, ya que te habrás enterado de casualidad y no podrás revelar quién te lo ha dicho.


Las listas de no invitados son sólo y exclusivamente de uso particular. Nunca han de salir a la luz. Si has hecho una lista de no invitados, nunca se te ocurra decírselo a nadie. Si lo dices, ten la seguridad de que se sabrá y acabarás quedando como el culo.


Entonces, ¿qué podemos hacer si nos enteramos de que estamos en la lista de no invitados?.


Existen dos escuelas de respuesta a esta pregunta. La corriente mayoritaria es simplemente no ir. Pero entonces ten la seguridad de que te sentirás una no invitada durante toda tu vida. Además guardarás ese resquemor en tu interior y nunca volverás a ser la misma. Pero lo peor es que el día que te toque invitar a tí, no te atreverás a devolvérsela a esa persona que en su día no te invitó, y acabarás invitando a todo el mundo y encima te sentirás como una idiota.


La otra corriente, creo que minoritaria, es autoinvitarte tú misma. Por definición, la lista de no invitados incluye a las personas que por sus circunstancias podrían estar en la celebración, así que si vas, nadie pensará que no deberías de estar allí. Y encima, quien hizo la lista no va a tener los santos cojones de echarte delante de todo el mundo. Así que se pasará todo el tiempo pensando en silencio el por qué le has fastidiado la fiesta.


Tú sólo tienes que intentar pasártelo de PM. Para eso te has buscado un modelito de esos que quitan el hipo, te has ido a la pelu a hacerte un recogido guapo y con tu mejor sonrisa te paseas delante de sus narices.


No digáis que no es una buena venganza. Imagínatela esa noche, repasando la lista de no invitados y pensando en quién fué su Judas particular. 


Y de paso os pongo unos peinados que hicimos el sábado pasado para las invitadas de unas bodas, jejeje.


Un saludo¡¡¡

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